martes, 29 de marzo de 2011

Me estoy comiendo una hamburguesa


Hace algo menos de un mes, hablaba con un amigo sobre la subjetividad del arte.
Sí, se que es una conversación algo rara para gente de nuestra edad, pero así somos, como perros verdes (y nos encanta serlo) :)

Fue una conversación interesante, en la que yo estaba empecinada en que todo, absolutamente todo, puede llegar a ser arte. De ahí mi entrada en este blog hace algunos días de que un artista es capaz de encontrar inspiración y arte donde quiera que vaya.

Pero mi amigo no estaba de acuerdo, él ponía límites al arte, no todo puede llegar a serlo.
Estuvimos discutiendo durante horas, y consiguió quedarme callada con una simple frase:

- ¿Entonces los toros son arte, no? - Uy, me tocó la fibra.
-Emmm...no hombre...eso no lo es. No me puedes comparar eso con una pintura o un libro con...no...
- ¿Pero no decías que todo es arte?
- Sí, pero...no en ese sentido...ehhh

Balbuceo, balbuceo y más balbuceo. Eso fue lo único que me salió.
No me sentí mal en ningún momento, es más, agradecí a mi amigo que me hiciese callar y quedarme pensando en ello.
Me negué a abandonar mi idea, estuve reflexionando durante días y, al fin, he llegado a una conclusión:

Todo es arte, sí, no he cambiado mi idea. Pero hay un límite.
Ese límite es la violencia. La violencia NUNCA será arte.

Esta es mi impresión. Cada uno tenemos nuestra concepción sobre ello y lo respeto totalmente.
Pero a mí, conociéndome, no me hables de toros ni de guerras porque se escapa a mi razón.

Para terminar pongo un vídeo, extraño como el que más, que muchos no entienden (la gran mayoría) de uno de los artistas que más admiro: Warhol. Un artista comercial, espontáneo, con una vida tormentosa e inventor del pop art  




Andy Warhol era uno de los hombres más raros que he conocido. Lo poco que conozco de él me encanta. ¿Y cómo me puede encantar si le conozco tan poco?
A este hombre es imposible conocerle. Hasta que no lo estudias, no entiendes qué coño quiere decir con esas cosas raras que hace. Y aun así siempre tienes la sensación de que no sabes nada.

Ofende a muchos, es idolatrado por pocos.
Extravagancia, vanguardia y provocación. Esas son las palabras que mejor le definen.

No os haré pasar por ver el vídeo entero. Son 4:30 minutos de un hombre comiendo una hamburguesa. Sólo eso. Sí. Al final termina y dice: “Me llamo Andy Warhol y me estoy comiendo una hamburguesa”


Según mi interpretación, y sabiendo que Warhol estaba de acuerdo conmigo en que todo es arte, creo que con ese vídeo pone en duda el concepto de arte en sí mismo. La pregunta de si todo es arte o no. Pero claro, es lo que yo creo.

Llevo meses buscando sitios o libros en los que me explique qué quería decir este hombre tan estrafalario. No lo sé. Y no estaré tranquila hasta saberlo.

Así quiero a los artistas: que me reten, proponiéndome nuevas experiencias, que me hagan comerme el coco.

Los artistas simples me aburren.


1 comentario:

  1. thef***ingguywhodidn'tbelieveit25 de abril de 2011 a las 0:59

    Tras el estrepitoso fallo que supuso la confusión de dominio en internet (curioso lo que un punto y tres letras llegan a separar), me encuentro listo para defenderme en tu terreno, thegirlwhoimagineit.
    No obstante, y para hacer gala de que he leído algún post más, dedico el nombre de mi comentario a la censura.
    Sigo empecinado, como no podía ser de otra forma, en que el arte es algo subjetivo. Nada justifica la violencia, pero esta no puede deslegitimar al arte.
    Puesto que no voy a ponerme a argumentar en pro o en contra de la tauromaquia (aprecio demasiado a thegirlwhoimagineit como para estropear nuestra amistad con un tema tan trallado), paso a explicarme.
    Desde el momento en que una persona considera arte a cualquier cosa (violenta o no, pues la estrategia militar podría entrar en esa categoría) que transmita alguna sensación, podemos asegurar que existen creaciones humanas que pueden dejar a una persona indiferente.
    Por supuesto, ningún creador piensa que lo que hace no es arte, ya que un determinado hecho o pensamiento de cualquier ámbito tuvo que motivarle para invertir tiempo en la pertinente obra, y nadie crea sin propósito aparente. Esta situación determina que quien crea necesariamente considera arte a su producto.
    Ahora bien, ese producto no tiene por qué ser analizado por el vulgo (en el sentido menos peyorativo, relativo a los ajenos al mundo artístico profesional). Si este análisis no se produce, la obra no conecta con el interesado y éste no la considera arte.
    El mero hecho de que una obra disguste a un público provoca una reacción que inevitablemente conduce a la conclusión de que ese público considera arte a dicha obra, por mucho que defraude las expectativas u ofenda la sensibilidad de los presentes.
    Por definición, arte es cualquier producto humano con el propósito de comunicar.
    Desde ese punto de vista, cualquier elemento como la violencia (que resulta peregrino al hablar de un tema tan etéreo como la sensación) o la política es incapaz de descalificar obras. Sólo compete a la indiferencia del individuo concreto esa tarea.
    Animo a que cada cual saque al creador que lleva dentro, a elaborar valores e ideas propias, pues son éstas las obras más perennes y difusivas del mundo, y las que lo cambiarán en un indeterminado plazo. Si el artista es un alma libre, el mayor artista será el capaz de imaginar un mundo propio en el que goce de la libertad de la elección absoluta y no coartada, el de la carencia de limitaciones.
    En definitiva, tú creas tu arte y determinas inconscientemente si para tí otro arte es arte o mero relleno en este mundo.

    ResponderEliminar