Hace algo menos de un mes, hablaba con un amigo sobre la subjetividad del arte.
Sí, se que es una conversación algo rara para gente de nuestra edad, pero así somos, como perros verdes (y nos encanta serlo) :)
Fue una conversación interesante, en la que yo estaba empecinada en que todo, absolutamente todo, puede llegar a ser arte. De ahí mi entrada en este blog hace algunos días de que un artista es capaz de encontrar inspiración y arte donde quiera que vaya.
Pero mi amigo no estaba de acuerdo, él ponía límites al arte, no todo puede llegar a serlo.
Estuvimos discutiendo durante horas, y consiguió quedarme callada con una simple frase:
- ¿Entonces los toros son arte, no? - Uy, me tocó la fibra.
-Emmm...no hombre...eso no lo es. No me puedes comparar eso con una pintura o un libro con...no...
- ¿Pero no decías que todo es arte?
- Sí, pero...no en ese sentido...ehhh
Balbuceo, balbuceo y más balbuceo. Eso fue lo único que me salió.
No me sentí mal en ningún momento, es más, agradecí a mi amigo que me hiciese callar y quedarme pensando en ello.
Me negué a abandonar mi idea, estuve reflexionando durante días y, al fin, he llegado a una conclusión:
Todo es arte, sí, no he cambiado mi idea. Pero hay un límite.
Ese límite es la violencia. La violencia NUNCA será arte.
Esta es mi impresión. Cada uno tenemos nuestra concepción sobre ello y lo respeto totalmente.
Pero a mí, conociéndome, no me hables de toros ni de guerras porque se escapa a mi razón.
Para terminar pongo un vídeo, extraño como el que más, que muchos no entienden (la gran mayoría) de uno de los artistas que más admiro: Warhol. Un artista comercial, espontáneo, con una vida tormentosa e inventor del pop art
Andy Warhol era uno de los hombres más raros que he conocido. Lo poco que conozco de él me encanta. ¿Y cómo me puede encantar si le conozco tan poco?
A este hombre es imposible conocerle. Hasta que no lo estudias, no entiendes qué coño quiere decir con esas cosas raras que hace. Y aun así siempre tienes la sensación de que no sabes nada.
Ofende a muchos, es idolatrado por pocos.
Extravagancia, vanguardia y provocación. Esas son las palabras que mejor le definen.
No os haré pasar por ver el vídeo entero. Son 4:30 minutos de un hombre comiendo una hamburguesa. Sólo eso. Sí. Al final termina y dice: “Me llamo Andy Warhol y me estoy comiendo una hamburguesa”
Según mi interpretación, y sabiendo que Warhol estaba de acuerdo conmigo en que todo es arte, creo que con ese vídeo pone en duda el concepto de arte en sí mismo. La pregunta de si todo es arte o no. Pero claro, es lo que yo creo.
Llevo meses buscando sitios o libros en los que me explique qué quería decir este hombre tan estrafalario. No lo sé. Y no estaré tranquila hasta saberlo.
Así quiero a los artistas: que me reten, proponiéndome nuevas experiencias, que me hagan comerme el coco.
Los artistas simples me aburren.












