Todos tenemos días que, al terminarlos, decimos: “Hubiese sido mejor si me hubiera quedado en la cama”.
Existen los días malos, los días horribles y los días para olvidar.
Hoy me ha tocado a mí el primero. Día malo.
Pasamos por diferentes etapas a lo largo de esa jornada:
1) Ira.
2) Enfado.
3) Esperanza de mejora
4) Enfado (mayor que el anterior)
5) Pérdida de la esperanza de mejora.
6) Frustación.
7) Frase “Me voy ya a acostar, que menudo díita me ha tocado”
Inevitablemente hay días malos, en los que el mundo está en contra tuya. También es cierto que tras la fase 4 nosotros no ponemos mucho de nuestra parte para mejorarlo.
¿Qué hacer cuando llegan?
Por esto:
Como siempre, ¿cuál es la solución?
MÚSICA.
Coger un buen disco, auriculares a máximo volumen y... a viajar!


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