Me encanta cuando a un artista se le va la pinza en el escenario.
De verdad, lo disfruto muchísimo.
Me demuestra la pasión que tiene por lo que hace.
En esos momentos el artista no es consciente de lo que ocurre a su alrededor.
Son sus momentos de inspiración, en los que para él/ella no hay nadie en la sala.
Aunque sólo estén un par de amigos viéndole tocar o haya 50.000 personas allí, os aseguro que en esos momentos sólo están él y su instrumento.
Aunque no tenga un escenario de 100 metros de ancho o unos efectos especiales flipantes.
Nada de eso importa.
Cuando ocurre en una actuación, todo lo demás sobra, tanto para el público como para él mismo.
La mayoría de la gente lo verá como una locura sin sentido o un efecto de las drogas que se ha tomado. Pero si eres un espectador que realmente ama la música, simplemente te quedas anonadada mirando, sintiendo lo mismo que él. Llegando a lo profundo de la música y entendiéndole.
Es por eso que todos conocen la música, pero pocos la comprenden.
Dejáis de ser unos locos soñadores que tocan en un garaje infestado de cucarachas para convertiros en unos genios cuando un crítico o una discográfica decide que lo sois.
Y de esos tipos con de traje y corbata depende vuestra autoestima y fama.
Ese es el concepto equivocado. Nosotros deberíamos ser nuestros propios jueces.
Cuando estás tocando una mierda de canción, te das cuenta.
Si tienes un mal día, la primera persona que lo tiene claro eres tú.
…y si estás creando una obra maestra, lo sabes antes que nadie.
Sin embargo, sin ese sufrimiento y lucha no puede haber música.
Toma las cosas negativas y échatelas a la espalda, haz que te enriquezcan.
Si no te hubiesen rechazado mil veces antes de conseguirlo, no habría nada que te inspirase para crear.
¿Que no hay manera de que eso pueda enriquecerte?
Está bien; compón una canción, pinta un cuadro o escribe un poema sobre lo mal que te sientes (eso sí, sin pasarse, la tristeza continua o en grandes cantidades resulta terriblemente aburrida). Además de salirte una obra cojonuda, hacerlo te ayudará a afrontar tu miedo.
El Rock cuenta historias. Historias de caídas y superación, de velocidad, de no ser aceptado. Historias sobre lo bien te sentías tomando una cerveza mientras tocabas con tus colegas en ese garaje lleno de cucarachas.
Se suele decir que demasiada parafernalia en términos de moda puede desviar la atención de lo realmente importante, de lo esencial, la música.
Yo no creo en esto.
Evidentemente, la música es lo básico, de lo que todo procede y en lo que todo desemboca.
¿Pero qué pasa cuando nos encontramos ante alguien que fusiona imagen excéntrica y música?
Todos estaréis pensando ahora mismo en Lady GaGa. Sería un buen ejemplo, pero yo me remonto más atrás.
Bowie. El genio Bowie. ¿Qué hubiese sido de él sin su estética andrógina?
¿Se le recordaría en décadas sucesivas y hubiese inspirado igual?
Seguramente sí, de manera distinta, pero sí.
¿Quién osaba, en la sociedad ultracatólica americana de hace más de dos décadas, cantar cosas como “una virgen acariciada por primera vez”? Pues Madonna.
Sí, eso es provocación, pero con originalidad. Rasgo que aunque en los 80 no escaseaba, con Madonna ocurrió como con Elton John (mejor dicho, Sir Elton John) o Genes Simmons: son ídolos provocativos...que perduran.
¿Por qué nos aterra la idea de mezclar ambos elementos?
Es difícil hacerlo (bien). La mayoría lo intenta, pero no a todos les sale.
Si piensas que tienes un puesto asegurado en la música por vestir y actuar como un pseudorockero, teniendo el sexo y las drogas como pilar básico, mejor vuelve a tu casa y sigue con tu vida. Eso no es rock.
Lo importante de todo esto es ser original.
La gente está harta de oír y ver siempre lo mismo. Haz algo nuevo, da lo que no se haya hecho nunca antes.
Dales despreocupación, libertad, haz que se sientan bien.
Es necesario recordar que por prestar atención a la imagen no dejamos de ser menos talentosos musicalmente.
Es la combinación de estos elementos la que (en algunos casos) lleva a crear el mito.
El guante blanco de Michael Jackson.
Las camisetas sin mangas de Mercury.
El traje negro de Johnny Cash.
El atuendo colegial de Angus Young.
El tupé de Elvis
NO es necesario ser excéntrico. Es necesario tener talento y constancia.
Música es lo que te sale de dentro. Créete lo que predicas.
Si te sale de dentro aparecer en escena con una gallina en la cabeza y la mano en la entrepierna, hazlo.
Si te sale de dentro aparecer en vaqueros, con tu guitarra y el gesto más dulce, hazlo.
Eso es lo bueno de la música y la moda. LIBERTAD.
Podemos hacer prácticamente de todo en música.
Pero no juzgues; si te gusta, la escuchas y flipas, sino, deja de quejarte y echar mierda sobre el trabajo de otros, vete a casa, coge tu Ipod y olvídate.
Así que, respondiendo a la pregunta que esbocé al principio y a modo de conclusión:
¿Es necesaria tanta parafernalia?
No es cuestión de que sea necesaria o no, sino de que los artistas no serían quienes son sin su imagen.
Esto es ARTE.
Empezar un blog con un disco como "Off the Wall" es todo un placer. Con Michael Jackson a la cabeza...es imposible no acertar!
"Off the Wall" salió a la venta en 1979. Constituye el primer intento serio de Michael de independizarse totalmente del control que ejercía la discográfica Motown sobre sus artistas.
Este disco supone la ruptura de Michael con los Jackson 5, un esfuerzo por salir de su imagen del “cute little boy” de “ABC”. Él quería crecer, ampliar horizontes, hacerse valer por sí mismo. Y lo consiguió, vaya que sí, con la inestimable ayuda del gran productor Berry Gordy, al que conoció durante el rodaje de “The Wiz”, la versión negra de “El mago de oz”. Con Diana Ross como Dorothy.
Como curiosidad contaré que durante ese rodaje Diana Ross tuvo que hablar con Michael, para decirle que algunos de los bailarines que trabajaban en la película se sentían un poco molestos porque Michael “aprendía demasiado rápido las coreografías”, lo que les producía bastante impotencia. Así que tuvo que fingir que aprendía a un ritmo normal. No le puso pegas a Diana, porque Ross fue el amor platónico de Michael, se adoraban
Durante una rutina de ensayos de baile, Michael se rompió la nariz y tuvo que someterse a una rinoplastia para arreglarlo, ya que sufrió problemas respiratorios a raíz de ello. Esto, unido su problema de acné y, para rematar, la proliferación de su enfermedad "vitiligo", que produce la eliminación de pigmentación de la piel, hicieron que Michael comenzase a desarrollar una personalidad extremadamente tímida y recluida.
Dejando esto aparte, seguimos con la música, que es lo importante.
Durante el rodaje, Michael le propuso a Berry la idea de trabajar juntos. Sabía la importancia de trabajar con un productor exitoso como Berry, por lo que no lo dudó un segundo. También tuvo un papel importante Quincy Jones, cuya influencia sería aun mayor en Thriller, su siguiente trabajo.
Suaves y armónicas melodías con un estilo setentero, llenadiscotecas, que hace difícil quedarse sentada en el asiento.
Comenzando con "Don't stop till you get enough" y ese susurro de Michael "you know, I was, I was wondering..." para luego pegar un salto en el asiento con la fuerza de esos violines. Adoro esa voz en falsete! El videoclip tiene unos efectos muy avanzados para la época: burbujas, cielos estrellados, Michaels triples…
Esta canción perdura hasta la gira History, de 1997, Michael presenta esta canción en un Medley de Off the wall.
Seguidamente "Rock with you".
¿Qué decir de ella? No es sólo una de las mejores canciones de MJ, sino que para mí es una de las mejores de todos los tiempos. Compuesta por Rod Temperton, ese beat de batería al principio...memorable. Las guitarras suaves y melodiosas, ideales para el contenido de la letra. Y la voz, dulce, parece que te la canta al oído! Mención especial merecen los coros, que encajan a la perfección.
Dulzura. Esa es la palabra que describe esta canción.
Atención al movimiento de piernas con esta canción tanto en el videoclip como en el History Tour!
"Uh my honey..." seguimos con "Workin' day and night", canción escrita por Michael que luego pasó a ser una de las que durarían hasta Dangerous Tour, donde se hace una interpretación magistral, con un baile pegadizo, energía máxima. La fuerza en los teclados y el ritmo inagotable caracterizan esta canción. Si no lo habéis visto, os recomiendo echar un vistazo al dvd de Michael Jackson Bucarest de 1991! Aquí os dejo la interpretación durante el Bad Tour del 88 en Yokohama:
En la edición especial de “Off the Wall”, que salió en 2001, hay 2 demos de “Don’t stop til you get enough” y “Working day and night”. Una vez más os encontraréis que el sonido no tiene una calidad de grabación…pero así son las demos, chic@s!
Seguimos con “Off the Wall” canción que da título al álbum. En ella encontramos un estilo más soul y funky, sin perder esa fuerza discotequera. Para los que no lo supiesen la risita fantasmal del comienzo es de Michael! Me encanta esta canción. De qué trata? Os respondo con: “Cuz we’re the party people night and day, livin’ crazy, that’s the only way!”
Es otra de las canciones del Medley de Off the wall que presenta Michael en el History Tour
El toque sentimental de este disco lo pone “She’s out of my life”, otra de las que perdurará en el Dangerous tour del 91, en donde saca una afortunada al escenario mientras canta esta canción.
“She’s out of my life” se canta con tristeza, es una canción melancólica donde las haya. Melancolía expresada en un simple, pero muy cargado emocionalmente videoclip.
“ Girlfriend”.
Inmerso en el proceso de grabación de Off the Wall, Michael se encontró a Paul McCartney en una fiesta en Hollywood. Estuvieron hablando y McCartney le dijo: “Michael, tengo la canción perfecta para ti, se llama Girlfriend, te encantará”y vaya que si le gustó! hasta la incluyó en su disco!
Estaría bien que le echaseis una oida a la original de McCartney, os la pongo más abajo. Está en el álbum London Town, y aunque suena diferente, la canción es igualmente buena. Más tarde trabajarían juntos en “Say, say, say” y “The girl is mine” en la época de Thriller.
Al igual que ocurre con “It’s the falling in love” es una canción supersuave, con un sonido infantil, inocente y tierno. Muy currada. No se me puede olvidar mencionar ese solo de saxo! Uoooh!
“I can’t help it”, versionada infinitamente (ver Beyonce o Gretchen Parlato por ejemplo), fue escrita por el gran Stevie Wonder. Muy en el estilo de Stevie, funky y quitapenas!
¿A quién le apetece bailar con buena música? Más sonidos discotequeros en “Get on the floor”y “Burn this disco out”
Sin embargo, y siendo conscientes de la gran influencia que ha tenido este disco para las futuras generaciones musicales, sobre todo del género r&b; en su momento el álbum no consiguió tanto reconocimiento como se esperaba. Si bien es cierto que entró al número 1, Michael se sintió insultado al recibir únicamente dos nominaciones para los grammy de los cuales sólo recibió uno a mejor actuación vocal masculina de r&b.
La gran oleada de premios tendría que esperar y vendría pocos años más tarde con Thriller.
Para este disco no hubo una gira propiamente dicha, sino que “The Jacksons” realizó el Destiny Tour en el 79, con canciones de ellos como grupo, en la que se incluyeron 3 canciones de Michael de Off the Wall en la que sus hermanos le hacían los coros.
Para concluir, remarcar que este disco supuso un hito en la música disco y funk. Jackson consiguió callar las bocas de todos los que decían que no se comería una rosca tras hacerse mayor y dejar musicalmente su imagen de niño. Se implicó totalmente el proyecto y como resultado salió uno de los mejores discos de toda la historia.
Decenas de artistas han remarcado la influencia de este disco en ellos y su música. Entre los que se encuentran artistas de la talla de Usher, Chris Brown, Beyonce...Algunos de ellos hablan y analizan canciones del disco para el dvd “Michael Jackson, the one”.
Es un disco inocente, sonido limpio como el que más. Se utilizan múltiples elementos, pero en ningún momento suena recargado. Desde luego, sabe esbozar esa sonrisa que tenemos cuando hay ganas de bailar y divertirse.