sábado, 25 de diciembre de 2010

Cuando Moda quiso engullir a Música.

Se suele decir que demasiada parafernalia en términos de moda puede desviar la atención de lo realmente importante, de lo esencial, la música.
Yo no creo en esto.
Evidentemente, la música es lo básico, de lo que todo procede y en lo que todo desemboca.
¿Pero qué pasa cuando nos encontramos ante alguien que fusiona imagen excéntrica y música?

Todos estaréis pensando ahora mismo en Lady GaGa. Sería un buen ejemplo, pero yo me remonto más atrás.

Bowie. El genio Bowie. ¿Qué hubiese sido de él sin su estética andrógina?
¿Se le recordaría en décadas sucesivas y hubiese inspirado igual?
Seguramente sí, de manera distinta, pero sí.

¿Quién osaba, en la sociedad ultracatólica americana de hace más de dos décadas, cantar cosas como “una virgen acariciada por primera vez”? Pues Madonna.
Sí, eso es provocación, pero con originalidad. Rasgo que aunque en los 80 no escaseaba, con Madonna ocurrió como con Elton John (mejor dicho, Sir Elton John) o Genes Simmons: son ídolos provocativos...que perduran.


¿Por qué nos aterra la idea de mezclar ambos elementos?
Es difícil hacerlo (bien). La mayoría lo intenta, pero no a todos les sale.

Si piensas que tienes un puesto asegurado en la música por vestir y actuar como un pseudorockero, teniendo el sexo y las drogas como pilar básico, mejor vuelve a tu casa y sigue con tu vida. Eso no es rock.

Lo importante de todo esto es ser original.
La gente está harta de oír y ver siempre lo mismo. Haz algo nuevo, da lo que no se haya hecho nunca antes.
Dales despreocupación, libertad, haz que se sientan bien.

Es necesario recordar que por prestar atención a la imagen no dejamos de ser menos talentosos musicalmente.
Es la combinación de estos elementos la que (en algunos casos) lleva a crear el mito.

El guante blanco de Michael Jackson.

















Las camisetas sin mangas de Mercury.

El traje negro de Johnny Cash.

El atuendo colegial de Angus Young.

El tupé de Elvis




NO es necesario ser excéntrico. Es necesario tener talento y constancia.
Música es lo que te sale de dentro. Créete lo que predicas.

Si te sale de dentro aparecer en escena con una gallina en la cabeza y la mano en la entrepierna, hazlo.

Si te sale de dentro aparecer en vaqueros, con tu guitarra y el gesto más dulce, hazlo.

Eso es lo bueno de la música y la moda. LIBERTAD.
Podemos hacer prácticamente de todo en música.
Pero no juzgues; si te gusta, la escuchas y flipas, sino, deja de quejarte y echar mierda sobre el trabajo de otros, vete a casa, coge tu Ipod y olvídate.







Así que, respondiendo a la pregunta que esbocé al principio y a modo de conclusión:
¿Es necesaria tanta parafernalia?
No es cuestión de que sea necesaria o no, sino de que los artistas no serían quienes son sin su imagen.
Esto es ARTE.

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