jueves, 13 de enero de 2011

No confundas

No es fácil ser original. La gente con sus eternos bla bla bla y críticas apabullantes que no dejan un mínimo margen de error, puede llegar a hacerte perder la fe.

Pero ahí es donde está el verdadero genio. Sigue adelante. Nadie consigue nada sin esfuerzo. Y cuanto más esfuerzo requiere, mejor te sientes al conseguirlo.
Y si no lo consigues? Qué importa? Adelante con otras cosas!
Miles de veces me pregunto por que la gente se empeña tanto en desacreditar algo que no conocen.

De temas en los que más o menos sabemos algo, pues decimos lo que pensamos y de lo que no tenemos ni idea la mejor opción es NO OPINAR.
Con nuestras ideas lo haremos mejor o peor, serán más o menos acertadas y gustarán más o menos, pero algo sabremos.

Aunque a veces se nos escape la crítica fácil, lo ideal sería no criticar sobre lo que no conocemos.

¿Qué pensarán ahora los compañeros de colegio de Kurt Cobain cuando le acosaban diciéndole que era un inadaptado que no llegaría a nada?

Sino comprendes el arte abstracto, ¿por qué te empeñas en atacar (cuidado, he dicho atacar, no criticar) a Miró diciendo que tu sobrino de 5 años hace lo mismo en Plástica?
Estoy segura de que tu sobrino no sentía ni quería expresar lo mismo que Miró en su pintura.


Cuando Stanley Kubrick empezó, ¿cuántos cientos de personas pasaron ante él diciendo que no sabía hacer cine?

Al sacar un disco al mercado, se comprende que el artista está expuesto a las críticas, pero somos nosotros, como público, los que debemos saber diseccionar bien la obra.

Podemos criticar…constructivamente. Aprendamos a hacerlo!

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